En Paulanails.art hemos atendido a muchas personas que sufren de onicofagia, un hábito compulsivo que consiste en morderse las uñas de forma constante. Aunque puede parecer inofensivo, este comportamiento suele tener causas emocionales o psicológicas profundas, y con el tiempo genera daños importantes en las uñas y la piel que las rodea.
¿Qué consecuencias trae morderse las uñas?
Cuando una persona se muerde las uñas repetidamente, la saliva debilita la lámina ungueal, impidiendo el crecimiento saludable del borde libre. En casos avanzados, hemos visto cómo el hiponiquio (la piel debajo de la uña) intenta ocupar el espacio donde debería crecer la uña, formando una capa gruesa y dura. A esto se suma la resequedad provocada por la saliva, que afecta la cutícula y provoca piel frágil, deshidratada y quebradiza.
¿Qué recomendamos para combatir este hábito?
Uno de los pasos más efectivos es hidratar constantemente la cutícula y la piel de las manos, especialmente después del lavado. Además, recomendamos el consumo de snacks secos o gomitas naturales para reducir la ansiedad oral y sustituir el impulso de morderse las uñas.


Te contamos un caso real: una de nuestras clientas, con un historial de onicofagia, deseaba tener uñas largas y decidió, por su cuenta, pegar uñas postizas con súper bonder, un adhesivo extremadamente fuerte y no apto para uso cosmético. Esto le causó una deformación en la uña desde la raíz. Con nuestro acompañamiento profesional y un tratamiento intensivo a base de aceites regeneradores para cutículas, logramos recuperar visiblemente la salud de sus uñas con el paso de los días.
Nuestra recomendación final
Si sufres de onicofagia o conoces a alguien con este hábito, no te avergüences ni lo enfrentes sola. Existen tratamientos, técnicas de reconstrucción y cuidados especiales para ayudarte a tener manos saludables y uñas fuertes.
En Paulanails.art, nuestras expertas están preparadas para acompañarte en el proceso de recuperación, siempre con amor,
profesionalismo y cuidado.





